¿Alguna vez has sentido dolor al tocarte las piernas y te has preguntado: “¿Es solo celulitis o hay algún otro problema?”
Si la respuesta es sí, podrías estar lidiando con la celulitis dolorosa, una condición que provoca verdadero dolor en la zona de las piernas y los glúteos.
¡No te preocupes, no estás sola! La celulitis dolorosa es mucho más común de lo que crees, pero a menudo se ignora o se confunde con una simple retención de líquidos.
En este artículo te ayudamos a aclarar las ideas: te explicamos qué es la celulitis dolorosa, cómo reconocerla y qué hacer para sentirte mejor.
¿Qué es la celulitis dolorosa?
Podemos definir la celulitis dolorosa como una fase avanzada de la celulitis común.
No se trata simplemente de un problema estético, sino de una afección real, que puede causar dolor y molestias.
Se manifiesta —también en este caso— con la típica “piel de naranja”, pero en una forma agravada por la inflamación, que hace que la zona se sienta más hinchada y dura al tacto.
El dolor suele deberse a la formación de nódulos, que provocan también pesadez y sensación de ardor.
Pero, ¿por qué la celulitis duele? ¿Cuál es su causa principal?
Causa principal de la celulitis dolorosa
Una mala circulación y un drenaje linfático ineficaz provocan la acumulación de líquidos, sobre todo en piernas, muslos y glúteos.
Esto termina generando los nódulos entre los nervios, que —como hemos dicho— son los responsables del dolor que sientes.
Por lo tanto, la celulitis dolorosa es mucho más que un simple problema estético y requiere atención y tratamientos específicos.
Síntomas comunes de la celulitis dolorosa y señales que no debes ignorar
Además del dolor, hay otros síntomas comunes que conviene tener en cuenta como señales de alarma:
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Dolor localizado al tacto
A diferencia de la celulitis “normal”, la dolorosa provoca dolor o molestias al tocar la zona, cuya intensidad puede variar según el grado de avance.
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Nódulos bajo la piel
Los nódulos subcutáneos son el resultado de una fibrosis del tejido adiposo. La piel puede sentirse más dura, rígida e irregular de lo normal.
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Sensación de pesadez
Las piernas pueden sentirse más cansadas y pesadas, incluso tras una caminata corta. Esto se debe a la acumulación de líquidos y toxinas, que obstaculizan la circulación linfática.
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Hinchazón
Es una consecuencia de la retención de líquidos. Si la circulación está bloqueada, la zona afectada aparecerá visiblemente inflamada, también al tacto.
A estos se suman algunos síntomas menos comunes de la celulitis dolorosa.
Síntomas inusuales de la celulitis dolorosa
Los síntomas menos frecuentes son esencialmente tres:
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Frialdad al tacto
La piel en las zonas más afectadas puede sentirse más fría que en otras partes del cuerpo. Esto se debe, nuevamente, a una circulación deficiente, que impide que la sangre llegue adecuadamente a la piel.
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Hormigueo
El hormigueo puede aparecer en zonas donde hay celulitis dolorosa. Esto puede ser causado por los nódulos que presionan los nervios subcutáneos.
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Ardor intenso
En algunos casos, puede haber una sensación intensa de ardor, provocada por la compresión de los nervios sensoriales.
¿La celulitis dolorosa es bacteriana? Aclaramos las dudas
Muchas veces se confunde la celulitis dolorosa con la celulitis infecciosa, pero se trata de dos afecciones distintas.
La celulitis dolorosa está relacionada con problemas de circulación y retención de líquidos, que causan inflamación del tejido adiposo. Generalmente se manifiesta con dolor en zonas específicas como piernas, glúteos y caderas, pero no es una infección ni es contagiosa.
La celulitis infecciosa (bacteriana) es una inflamación aguda de la piel, causada normalmente por bacterias como Streptococcus o Staphylococcus. Además de los síntomas mencionados, también puede presentarse con fiebre y enrojecimiento de la zona.
Si sientes dolor muy intenso acompañado de fiebre y enrojecimiento, podría tratarse de celulitis infecciosa, y en ese caso te recomendamos contactar de inmediato a un médico.
Si en cambio se trata de celulitis dolorosa, en el siguiente apartado te ofrecemos algunos consejos para mejorar el estado de tus piernas.
Celulitis dolorosa: suplementos e ideas cosméticas
Tenemos una buena noticia: aunque sea una condición molesta, la celulitis dolorosa puede tratarse con el enfoque adecuado, combinando un estilo de vida saludable y dinámico con algunos tratamientos específicos que te ayuden a sentirte mejor.
Para reducir la sensación de pesadez e hinchazón, puedes usar vendas drenantes con mentol, que también ayudan a aliviar el dolor.
Pero los mejores aliados contra la celulitis dolorosa son los masajes linfáticos drenantes: una técnica suave pero profunda que ayuda a disolver los nódulos, desinflamar las piernas y estimular la circulación linfática.
Los suplementos a base de centella asiática, vid roja y piña pueden favorecer la microcirculación.
Por sí solos no hacen milagros, pero pueden ser de gran ayuda si se combinan con un estilo de vida equilibrado.
Para estimular aún más la circulación, puedes usar leggings de masaje, cómodos para el día a día o durante el entrenamiento.
Puedes profundizar más sobre este tema en el artículo que publicamos hace un tiempo.
Ahora ya conoces todo lo necesario sobre la celulitis dolorosa y puedes empezar hoy mismo a cuidarte con las herramientas adecuadas. ¡Tu piel te lo agradecerá!